Preciosa cala de ambiente agradable y sabor rustico con algunas cortijadas en sus inmediaciones. Situada en la desembocadura de la Rambla del Plomo fue antaño frecuentada por piratas berberiscos. Para su defensa se construyó una torre vigía emplazada en la Punta del Plomo, la cual ya no existe. Se trata de un lugar privilegiado donde relajarse, con o sin bañador, mientras nos embarga la fuerza del paisaje y donde disfrutar de la belleza de sus fondos. Con mar de poniente, sus aguas son tranquilas, pero hay que extremar la precaución con oleaje de levante. Se accede en coche a pie de playa. De Aguamarga, al poco de tomar el cruce para la cortijada de Fernán Pérez, cogemos una pista de tierra a la izquierda que enlaza con la Rambla del Plomo. Pulsa sobre el icono de Google Map y obtén tu mapa de ruta, o descárgate el Poi para tu navegador Tom Tom. |